
Caminando por los escenarios de la Guerra Civil. Sierras del Rincón, Guadarrama y Malagón.
Domingo Pliego
Ediciones Desnivel 2009
ISBN: 978-84-9829-158-2
Federico Alba, un visitante de este blog, escribió en una
entrada anterior el siguiente comentario:
El libro de Domingo Pliego es eso: un libro de rutas, que ha canibalizado completamente los textos de Jacinto y Ricardo, y despacha esa osadía con una sencilla reseña bibliográfica al final. Hay gente que escribe libros como churros a base de tirar de lo que otros hacen con esfuerzo.
Una vez comparado el libro con el de Jacinto Arévalo y con los dos volúmenes de Ricardo Castellano, debo darle la razón a nuestro lector Federico. La primera impresión es que, a diferencia de los autores anteriores, que llevan años estudiando los restos de la guerra civil española en los frentes cercanos a Madrid,
Domingo Pliego, aún siendo un veterano conocedor de estos parajes ha adoptado recientemente esta afición por la poliorcética y ha escrito el libro teniendo escasos conocimientos sobre armamento y fortificaciones. De hecho, el glosario que incluye al final del libro contiene descripciones poco precisas y chocantes gazapos. El mismo autor trata de justificar el origen de su nueva afición en las primeras páginas del libro con las siguientes palabras:
Aficionados a andar por la sierra desde hace muchos años con familiares y amigos, en nuestra excursiones hemos pasado a menudo junto a restos de la GCE de 1936, pero, al no ser nuestro objetivo, pasábamos de largo ante tales vestigios, sin ver en ellos nada que mereciese nuestro interés.
Al cabo de cincuenta años largos de excursiones, tras el silencio impuesto por la dictadura franquista, comenzó a interesarnos el desarrollo de la contienda en las montañas que limitan Madrid por el norte y el oeste...
Sorprende que si comenzó su interés por estos temas hace tres décadas, tras la muerte de Franco, un autor de decenas de libros no haya dedicado hasta este año un libro sobre el tema, justo cuando ya hemos visto que se están publicando y vendiendo otros libros. Dicho de otra forma: ha escrito el libro cuando el tema ya está de moda.
El libro, como el de Arévalo, presenta los restos mediante rutas pedestres que las recorren, pero que no se piense que por exponer Pliego 28 rutas mientras que Arévalo describe solo 20 vaya a obtener el lector mas información por el mismo precio. De hecho, el libro de Arévalo es algo mas extenso y Pliego describe las rutas mas parcamente, con menos profundización técnica e histórica y con una cartografía mas esquemática. Demasiado esquemática. Además, no todos los recorridos que propone son
rutas de fortines propiamente dichas. Por ejemplo: la cuerda de Abantos que expone en la pagina 223 es una marcha clásica, archiconocida para los conocedores de la Sierra de Guadarrama, expuesta en numerosas publicaciones, señalizada e integrada dentro del sendero
GR-10 y muy frecuentada que, accidentalmente pasa por algunas posiciones republicanas. Pues bien, Pliego la describe sin introducirle ninguna modificación para pasar por otros lugares con abundancia de restos de la GCE.
Los datos que si aporta Pliego y de los que el libro de Arévalo carece son las tablas de coordenadas tomadas con receptor GPS utilizando las coordenadas según el sistema
UTM (y sin indicar el datum, supongo que utilizará el ED50), ahora bien, una colección de "
waypoints" mucho mas completa aparece en los dos volúmenes de Ricardo Castellano.
He leído el libro buscando algún dato nuevo, algo que no aparezca en las publicaciones anteriores y salvo algunos dibujos salidos de la plumilla del autor no he encontrado nada de eso. Alguien que se llama a sí mismo
"ingeniero de senderos" podría hablarnos, además de las fortificaciones, de los caminos de acceso y abastecimiento de las mismas. En la página 97 afirma que durante la guerra se construyeron caminos para esos propósitos. Para realizar una excursión por las áreas de combate, lo mas propio sería llegar por los mismos caminos por los que accedían las tropas, pero en el libro no se han planteado así los recorridos. Del
Puerto de los Cotos a las posiciones republicanas de Peña Citores hay una camino señalizado como "senda del Batallón Alpino" , pero Pliego opta por alcanzar dicha cumbre ascendiendo antes a la de Dos Hermanas por la antigua pista de esquí, y descender por el mismo camino mientras que Arévalo propone ascender por la senda del B.A. y descender por Dos Hermanas. Y si el autor rehusa utilizar los caminos de guerra ya señalizados como tal, los numerosos que no estan señalizados los deja que sigan criando hierba y desapareciendo progresivamente.
Termina el libro el autor con la siguiente frase:
Queda para los expertos, en una posible publicación futura, el estudio mas detallado de la tipología de las fortificaciones de campaña en la sierra durante la Guerra Civil.
¡Que fallo de memoria el de Don Domingo! No recuerda que estudios mas detallados que el suyo ya existen y que son los mismos que ha utilizado para escribir este refrito.